miércoles, 16 de julio de 2025

Un estudio masivo revoluciona nuestra historia sobre la adicción y el cerebro

 

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Neurociencia                                                  7 de julio de 2025                                                                                                                   

Las diferencias cerebrales en niños y adolescentes que experimentan con drogas tempranamente aparecen antes de que den su primera bocanada o sorbo.

Por  Maia Szalavitz         editado por  Allison Parshall

Durante décadas, a los estadounidenses se les ha contado una  historia simple sobre la adicción  : consumir drogas daña el cerebro, y cuanto más jóvenes comienzan a consumir sustancias, más probable es que progresan a través de una "puerta de entrada" desde drogas más suaves, como  la marihuana  , a drogas más peligrosas, como los opioides. De hecho, quienes comienzan a consumir a edades más tempranas tienen una probabilidad mucho mayor de  desarrollar  adicción.

Pero un estudio reciente, que partió de un proyecto en curso para escanear los cerebros de 10.000 niños a medida que pasan de  la infancia a la edad adulta  , complica el panorama.[1]. Encontró que los cerebros de quienes comenzaron a experimentar con cannabis, cigarrillos o alcohol antes de los 15 años  mostraron diferencias  con los de quienes no lo hicieron,  incluso antes de que  los individuos dieran su primera calada o sorbo. Al combinarse con un ensayo independiente de un programa de prevención exitoso, adaptado a niños en riesgo, los hallazgos sugieren mejores maneras de prevenir los trastornos por consumo de sustancias antes de que comiencen.

“Este estudio es extremadamente útil porque comienza a delinear los cambios cerebrales que se observan en los adolescentes que empiezan a consumir drogas de manera temprana”, dice Ayana Jordan, profesora asociada de psiquiatría y salud poblacional en la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, que no participó en el proyecto.

Los hallazgos " en realidad te dicen que hay factores de vulnerabilidad y los identifican ", dice Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas del inglés), que financió la investigación. Publicado en diciembre de 2024 en  JAMA Network Open,  el nuevo trabajo es parte de la iniciativa en curso dirigido por el NIDA,  el desarrollo cognitivo del cerebro adolescente  , el estudio a largo plazo más grande hasta la fecha en EE. UU. UU. sobre la salud y el crecimiento del cerebro infantil[2]. (Como todos los proyectos actuales del NIH, se ve amenazado por los recortes presupuestarios impuestos por la administración Trump, aunque Volkow dice que mantenerlo es una prioridad principal para el NIDA). En el nuevo estudio, niños de nueve a 11 años se sometieron a escáneres cerebrales regulares durante tres años. En entrevistas separadas, los participantes y sus padres también proporcionaron información sobre la dieta y el consumo de sustancias. Casi una cuarta parte de los niños había consumido drogas, incluido el alcohol, el cannabis y la nicotina, antes de que comenzara el estudio.

Los niños que comenzaron a consumir drogas durante el período del estudio presentaban agrandamientos preexistentes en diversas regiones cerebrales y, al inicio del estudio, tenían cerebros más grandes en general que quienes no consumían drogas, explica el autor principal, Alex Miller, profesor adjunto de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana. Estos jóvenes presentaban muchas de las mismas diferencias cerebrales que los niños que habían comenzado a consumir drogas antes del inicio del estudio. En ambos grupos, la corteza cerebral externa, también presentaba una superficie mayor en promedio, con más pliegues y surcos.

Tener un cerebro más voluminoso y con más pliegues generalmente se asocia con una mayor inteligencia , aunque estos factores no son los únicos que importan. Ser más grande y dinámico no siempre es mejor: durante la adolescencia, los procesos naturales reducen algunas áreas cerebrales; por lo tanto, que las diferencias de tamaño sean positivas depende de la etapa de la vida estudiada y de las regiones cerebrales que deberían ser grandes en ese momento.

Otras investigaciones han asociado algunas de las diferencias cerebrales encontradas en el estudio con ciertos rasgos de personalidad: la curiosidad, o interés en explorar el entorno, y una inclinación a tomar riesgos.

Al igual que tener un cerebro grande, la curiosidad y el interés por la novedad (que a veces se miden juntos como un rasgo de personalidad llamado "apertura a la experiencia") se asocian con la inteligencia . Pero cuando la curiosidad se combina con un fuerte impulso por buscar sensaciones intensas y la disposición a asumir riesgos sin considerar las consecuencias, también se vincula con una mayor probabilidad de probar drogas.

Si estas diferencias cerebrales tempranas no son causadas por las drogas, ¿de dónde provienen? Podrían reflejar ciertas variaciones genéticas o la exposición infantil a experiencias adversas, ambas asociadas previamente con el riesgo de adicción. Si bien aún es posible que las sustancias interfieran químicamente con el desarrollo cerebral, contribuyendo al elevado riesgo de adicción entre quienes comienzan a beber o consumir otras drogas a una edad temprana, el estudio sugiere que existen otros factores preexistentes.

Las diferencias cerebrales en este caso solo se relacionaron con el inicio temprano del consumo de drogas, no necesariamente con la adicción en sí. «Se necesitan más datos para determinar si alguno de estos cambios cerebrales está relacionado con la progresión de la enfermedad, la gravedad del consumo o la respuesta de los adolescentes al tratamiento», afirma Jordan.

Las investigaciones ya sugieren que las diferencias tempranas pueden abordarse para mejorar los programas de prevención. De hecho, un ensayo reciente demostró que los trastornos por consumo de sustancias pueden prevenirse en niños con rasgos de personalidad que los exponen a un mayor riesgo . Algunos de los rasgos de personalidad abordados en este ensayo se han asociado previamente con los tipos de diferencias cerebrales halladas en el nuevo estudio de escáner cerebral.

En el ensayo de prevención, los investigadores compararon las escuelas del área de Montreal donde los adolescentes recibieron una intervención basada en la personalidad en séptimo grado con las que no la recibieron. El programa comenzó con una prueba de personalidad validada. Meses después, sin referencia a la prueba, los adolescentes con las puntuaciones más altas en los rasgos de impulsividad, búsqueda de sensaciones, desesperanza o sensibilidad a la ansiedad fueron invitados a participar en dos talleres de 90 minutos. Estos talleres enseñaron habilidades cognitivas destinadas a maximizar las fortalezas y minimizar las debilidades típicamente asociadas con su rasgo más atípico.

Cinco años después, los estudiantes de las escuelas que sí utilizaron el programa tenían un 87 % menos de probabilidades de desarrollar trastornos por consumo de sustancias. «Es una reducción del 35 % en el crecimiento anual de los trastornos por consumo de sustancias a lo largo del tiempo», afirma Patricia Conrod, profesora de psiquiatría de la Universidad de Montreal y autora principal del ensayo de prevención. Los resultados se publicaron en el American Journal of Psychiatry en enero.

Conrod enfatiza que los rasgos "arriesgados" tienen tanto ventajas como desventajas. Por ejemplo, la tendencia a buscar nuevas experiencias puede ser crucial para el éxito en la ciencia, la medicina y las artes. La disposición a asumir riesgos es útil en ocupaciones que van desde la lucha contra incendios hasta el emprendimiento. La clave está en ayudar a los jóvenes a gestionar estas predilecciones de forma segura.

En el caso de algunos niños con los que ha trabajado, que comienzan a consumir drogas desde los 13 años, Conrod afirma que «el impulso de automedicarse es tan fuerte que resulta realmente impactante. Existe una verdadera incomodidad con su mundo interior». Por lo tanto, ofrecer maneras de gestionar estos sentimientos sin abusar de las drogas y sin patologizar a quienes presentan rasgos atípicos puede ser una forma eficaz de promover un desarrollo saludable.

Derechos y permisos

Maia Szalavitz  es autora, más recientemente, de "  Deshacer las drogas: cómo la reducción de daños está cambiando el futuro de las drogas y la adicción"  (Hachette Books, 2021)  .  Colabora como columnista de opinión para el  New York Times  y es autora o coautora de otros siete libros.

Traducido por ricardopueblaw@gmail.com



[1] Miller AP, Baranger DAA, Paul SE, Garavan H, Mackey S, Tapert SF, LeBlanc KH, Agrawal A, Bogdan R. Variabilidad neuroanatómica e inicio del consumo de sustancias en la infancia tardía y la adolescencia temprana. JAMA Netw Open. 2 de diciembre de 2024;7(12): e2452027. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2024.52027. PMID: 39786408; PMCID: PMC11686416.

[2] Les dejo aquí el enlace, para quienes quieran conocer más detalles: https://abcdstudy.org/about/

martes, 25 de marzo de 2025

UNA NUEVA DIMENSIÓN (Aprendizajes en la Educación Superior)

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Han pasado varias semanas desde que leí este artículo en la Revista Science, y aún estoy algo impresionado.

Ciertamente, las brechas de género para las mujeres en las carreras de Ingenierías más duras aún persisten.

El artículo se titula: 

" Un análisis a nivel institucional de las brechas de género en STEM a lo largo del tiempo." (Las brechas de género en ingeniería e informática se reducen en las escuelas con especialización en matemáticas y se amplían en otras.)

Aquí está el resumen del texto, tal y como aparece en el artículo (traducido al español)

RESUMEN:

"Los hombres superan considerablemente en número a las mujeres en las carreras de física, ingeniería y ciencias de la computación (PECS*), con una proporción reciente de hombres a mujeres de aproximadamente 4:1, un marcado contraste con la casi paridad en otras disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM**). Esta disparidad de género en PECS tiene implicaciones de amplio alcance para la equidad, la innovación y el avance científico. Al analizar un censo cercano a los más de 34 millones de títulos de licenciatura otorgados en USA entre 2002 y 2022, complementado con dos conjuntos de datos representativos a nivel nacional, proporcionó el primer estudio integral de la brecha de género en PECS en instituciones de educación superior. Las instituciones que atienden a estudiantes con puntajes más altos en el SAT*** de matemáticas han logrado mayores avances en cerrar las brechas de género en PECS, tanto en el reclutamiento inicial como en la retención, mientras que aquellos que atienden a estudiantes con puntajes más bajos en el SAT de matemáticas tienen cada vez más dificultades. Destacar a las instituciones como puntos de influencia. estratégicas para intervenciones específicas, en particular para beneficiar a las mujeres de color que siguen estando subrepresentadas incluso donde el equilibrio de género está mejorando".

Acrónimos:

*PECS: Física, Ingeniería y ciencias de la computación

**STEM: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas 

***SAT:  El SAT (Scholastic Aptitude Test) es un examen estandarizado que evalúa las habilidades académicas de los estudiantes. Equivale a la PAES.

El gráfico que se muestra, demuestra que otros factores, aparte del puntaje del SAT, no parecen ser determinantes en la discriminación de las estudiantes mujeres en las carreras PECS:



Quien quiera leerlo in extenso, aquí está la referencia:

Science,  21 de noviembre de 2024,  vol.  386 ,  número  6724 ,  págs. 853-856 ;  DOI: 10.1126/science.adr0787 

El artículo es muy actual y, me parece importante tenerlo en cuenta. ¿Cómo estamos nosotros respecto a este tipo de discriminación en Chile?; ¿Qué opinan ustedes?

jueves, 6 de diciembre de 2012

Aparte de lo anterior, hemos podido entregar el primer curso de actualización docente: "Neurociencias de la Educación para la Educación Superior"http://neurociencia.decsavirtual.cl en el DECSA de la Fac. de Medicina de la U. de Chile. A pesar de aquellos que -en esta misma Facultad- no son capaces de admitir que los cambios son inevitables, importantes y necesarios; un grupo de académicos de esta y otras Facultades -y de otras universidades-, se han matriculado y seguido el curso, que va con un horario heroíco para el mundo que estamos hoy en día viviendo.
Los Profesores que -aparte de mi persona- participaron como docentes: Ennio Vivaldi, Claudia Sagredo, Andrea Slachevsky y Sergio Mora entregaron lo mejor y lo actualizado de sus especialidades. Son buenos en lo que hacen y se notó en el curso.
Entre las 18:30 y las 21:30 hrs. nos juntábamos los días miércoles ha hablar de Neuro-Educación: Neuropsicología, Neurociencias Cognitivas, Adolescencia, Adultez temprana, Aprendizaje; Plasticidad, nuevas formas de explicar la cognición, la importancia de las Neurociencias Cognitivas Sociales, los factores psicobiológicos que inciden en el Aprender y otros temas.
Fue muy entretenido, y debo reconocer que conmigo las clases nunca terminaron a las 21:30 hrs. Lo común era salir más tarde, y los deocnetes participantes se quedaban y aportaban y apremdían. Una linda experiencia, que repetiremos en Enero de 2013 de forma intensiva. Un curso de verano plenamente actualizado en el tema, con toda la informaciónnecesaria para empezar en la temáitca neurocientífica aplicada a la Educación Superior.
Les mantendré informadas e informados. acerca del segundo curso.
Durante 2012, he podido dar a conocer mi inclinación al desarrollo del área de Neuro-Educaicón en la Educación Superior, con un escrito solicitado en la Revista de Educación Universitaria, lo pueden encontrar en:  http://redaberta.usc.es/redu/index.php/REDU/article/view/476
He intentado dejar en claro las dimensiones de estudio de la temática en el área de la Educación Superior, su aporte al aprendizaje centrado en el estudiante y la significatividad que permite a los neurocientistas identificar el aprendizaje, más que como una mera adquisición de información; como, una transformación morfofuncional de tipo sináptico. Sí, hasta el momento, es la plasticidad neuronal la que mejor explica lo que es el aprendizaje en las personas; y, lo que permite, ciertamente que al aprender cambie la configuración de realidad en que vivivmos.
Continuaré con Uds....